06/03/2010
05/03/2010 - C. Uz / El Progreso (Lugo)
El delegación lucense del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia acogió este jueves la entrega de los premios del concurso fotográfico de aciertos y desastres de la provincia, un acto que sirvió para confirmar que la arquitectura lucense va por buen camino.
Uno de los indicadores es que el certamen —por primera vez en formato digital gracias a la colaboración de El Progreso— contó con bastantes más propuestas de aciertos que de desastres.
El profesor de la escuela de A Coruña Antonio Franco Taboada fue cauto —"a nadie le gustan los desaciertos, y menos a los arquitectos, y pienso que muchas fueron presentadas por éstos"—, quien, no obstante, reconoce que, mientras tradicionalmente la arquitectura estuvo ligada al poder político y religioso, ahora cada vez está más presente en la sociedad civil, que muestra una mayor preocupación y sensibilidad por ella, explicó.
Franco Taboada acudió como invitado para hablar de la relación de la fotografía y la arquitectura, que cambió mucho, de forma que, mientras en los inicios la primera estaba al servicio de la segunda, ahora cada vez más la arquitectura es un pretexto, algo que relaciona con la mayor consideración de la fotografía como arte.